¡OPINIÓN! El réquiem de la petro-ideología

El estruendo de los taladros de Chevron reactivándose en el Lago de Maracaibo no es solo un sonido de recuperación económica; es el martillazo final sobre el ataúd de la «diplomacia petrolera» ideológica.
Durante un cuarto de siglo, el crudo venezolano no se midió en barriles, sino en lealtades políticas, alimentando un bloque regional que hoy, ante la cruda realidad de los números y del costo de haber perdido la eficiencia de PDVSA, se desvanece el discurso del petróleo es de TODOS y la verdades que no fué de nadie. Perdimos el impulso más importante para que Venezuela entrará al milenio con empuje real de modernidad
Lo que estamos presenciando este febrero de 2026, es el triunfo del pragmatismo sobre la retórica. La transición liderada por Delcy Rodríguez, bajo la estricta tutela financiera de Washington, ha dejado claro que el petróleo ha vuelto a ser un commodity y ha dejado de ser una proclama. Para Cuba y los antiguos satélites del subsidio. El mensaje es gélido: en el nuevo orden mundial, la solidaridad ya no se regala, se «factura» .
Rusia, el «hermano mayor» lejano, envía promesas cautelosas para no incomodar a la Casa Blanca, demostrando que incluso en la geopolítica de alto nivel, nadie está dispuesto a perder dinero por una causa que ya no ofrece dividendos. El Caribe, mientras tanto, gira la cabeza hacia las nuevas licencias de la OFAC, entendiendo que el futuro de su estabilidad eléctrica depende más de un contrato transparente con una multinacional que de un apretón de manos en una cumbre ideológica.
Venezuela, irónicamente, recobra su soberanía económica al aceptar las reglas del mercado global. Al cerrar el grifo de los subsidios, el país ha dejado de comprar amigos para empezar a reconstruir su propia casa. Es el fin de una era donde el petróleo era un instrumento político, ahora, simplemente, vuelve a ser el motor que busca sacar al país del foso y recuperar una real y nueva estabilidad económica.
Roguemos a Dios que lo que estamos entregando hoy ante la realidad de la tutela americana, sea de verdad un nuevo camino a nuestra estabilidad y progreso cara al futuro.
Confiemos!!, pues en definitiva ya se sienten nuevos tiempos.
Por Iraida Villasmil
Abogada y Legisladora del estado Zulia
