¡PESE A RIESGOS! Capitales extranjeros incursionan en sectores estratégicos de Venezuela

ENTRE TORMENTAS. Delegaciones de ejecutivos provenientes de Estados Unidos, Colombia y Brasil han comenzado a aterrizar en Caracas con el objetivo de participar en la reconstrucción de la base industrial y energética del país. Tras casi una década de parálisis y aislamiento financiero, el flujo de inversionistas marca un giro en la dinámica económica nacional, impulsado por una combinación de pragmatismo interno y el levantamiento de sanciones personales por parte de la administración de Donald Trump, según el análisis de Wall Street Journal.
Este movimiento de capitales se concentra en la rehabilitación de infraestructura crítica que quedó en el abandono. En el sector energético, corporaciones como Emerson Electric evalúan el retorno logístico para intervenir en campos petroleros y sistemas automatizados, mientras que empresas colombianas de materiales de construcción y pinturas reportan ventas récord.
La percepción de riesgo ha variado para un grupo de inversores que buscan oportunidades en activos depreciados. Charles Myers, presidente de la firma Signum Global Advisors, explicó al Wall Street Journal la naturaleza de este interés: «Venezuela es actualmente la mayor oportunidad de ‘distressed asset’ (activos en dificultades) del mundo».
Según el análisis de expertos, la gestión actual liderada por Delcy Rodríguez ha dejado atrás la retórica de controles estrictos para adoptar un enfoque orientado al mercado. Esta estrategia busca proyectar una imagen de seguridad jurídica mediante la redacción de nuevas leyes mineras y promesas de garantías para la repatriación de capitales, factores que anteriormente resultaban inexistentes para el capital foráneo.
A pesar del optimismo de los nuevos actores, los riesgos estructurales se mantienen como un freno para inversiones de mayor escala. La contracción económica acumulada, estimada en un 80%, dejó cicatrices profundas en la red de servicios públicos y la logística nacional.
Raul Gallegos, director de la consultora Control Risks, señaló que aunque el entusiasmo es real, el entorno operativo es complejo: «Los inversores están dispuestos a asumir riesgos significativos, pero la infraestructura sigue en ruinas».
ET / Bitácona Económica
