CONSECOMERCIO: Racionamiento eléctrico sin horarios amenaza cadena de alimentos y medicinas

ENTRE TORMENTAS. El presidente de la Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), José Gregorio Rodríguez, advirtió que las interrupciones del servicio eléctrico aplicadas de forma imprevista y sin cronogramas definidos están generando serias dificultades operativas en el aparato comercial y amenazan la cadena de conservación de productos perecederos a nivel nacional.
Durante una entrevista concedida al programa Dos más Dos, transmitido por Unión Radio, el líder gremial precisó que el impacto de la crisis eléctrica golpea con mayor fuerza a las pequeñas y medianas estructuras comerciales. A diferencia de las grandes corporaciones, estos establecimientos minoristas carecen de plantas eléctricas de autogeneración o de la capacidad financiera para responder ante contingencias prolongadas.

Rodríguez enfatizó la gravedad de la situación al recordar que el abastecimiento básico del país descansa significativamente sobre una red de comercios populares y de cercanía.
“La distribución de alimentos y medicamentos depende en gran medida de abastos, bodegas y farmacias locales distribuidas en todo el territorio nacional, por lo que cualquier falla en el suministro eléctrico impacta de manera directa y sensible en la población”, explicó el vocero.
El dilema de la autogeneración y la falta de combustible
Al analizar la situación de las grandes cadenas de supermercados y farmacias, el representante de Consecomercio matizó que, aunque estos comercios cuentan con sistemas de respaldo que les permiten mitigar los cortes, este sector solo atiende entre el 27% y el 30% de los consumidores globales del país.
Asimismo, advirtió que poseer un generador no soluciona el problema de fondo en la actualidad. Incluso las empresas con infraestructura propia enfrentan severas limitaciones operativas debido a la escasez y las dificultades de distribución de gasoil, combustible indispensable para mantener operativas las plantas de emergencia durante los racionamientos.

Plan de acción: Financiamiento y planes técnicos claros
Ante este panorama, Consecomercio presentó un paquete de propuestas estructurado en dos fases críticas para contrarrestar los efectos del colapso energético en el comercio:
Fase de Emergencia (Corto Plazo): Implementación urgente de facilidades de financiamiento bancario y el otorgamiento de exoneraciones fiscales para abaratar la adquisición e importación de nuevos generadores eléctricos.

Fase de Sostenibilidad (Mediano Plazo): Atención y renovación del parque de equipos ya instalados en los comercios, los cuales en su mayoría superan los diez años de uso continuo y registran un alto nivel de desgaste y obsolescencia técnica.
Finalmente, aunque Rodríguez reconoció que el Ejecutivo nacional realiza gestiones para abordar la coyuntura, insistió en que es un requisito indispensable para el sector privado que las autoridades eléctricas publiquen de forma transparente y clara los planes técnicos de corto, mediano y largo plazo. Solo así, apuntó, el sector comercial podrá planificar sus inventarios, horarios y estrategias de inversión para evitar el desabastecimiento.
ET / Agencias
