EL PAÍS DE LA FANTASÍA

Por Rogelio Suárez
Periodista
- El avión…el avión…el avión…
Asi arrancaba aquella popular serie de finales de los 70 y principio de los 80 donde un enigmático Mister Roarke interpretado por el célebre actor Ricardo Montalbán y su simpático acompañante Tattoo, quién anunciaba la llegada de la aeronave, recibían a sus invitados para cumplir sus fantasías luego de cancelar una cuantiosa suma de dinero. La exitosa serie era conocida como La Isla de la Fantasía.
- El avión…el avión…el avión.
Asi nos levantaron los caraqueños a los ciudadanos del resto del país aquella madrugada del sábado 03 enero, cuando aún con la resaca de las fiestas de fin de año nos enteramos de la incursión de helicópteros y aviones bombardeando. Antes que cantaran los gallos, como la cita bíblica los militares estadounidenses ya habían cargado con el Presidente y su esposa dejando una estela de muertos.
- El avión…el avión…el avión.
Otra vez los caraqueños y el resto del país vimos unos singulares aviones, con unas tarabitas en los extremos de sus alas aterrizando en la Embajada de Estados Unidos a plena luz del día. Otro sábado pero está vez con la autorización del gobierno nacional. Ademas estuvo presente el Jefe del Comando Sur y algunos altos jerarcas de Mister Trump que hasta selfies se tomaron con la Presidenta que antes era vice presidenta en aquella madrugada que nos espabilamos sorprendidos e incrédulos.
-El avión…el avión…el avión.
Así hemos visto partir a la tía, a mi hermano, a la sobrina, al amigo , rumbo a otro país donde haya luz, agua, salarios y sueldos decentes. De salida porque pensaban diferente al que tiene el mazo que podía (aún puede) ordenar el tun tun a mi o a mi familia. De salida en búsqueda de esperanza y poder enviar alguito pa’la casa.
- El avión…el avión…el avión.
Allá va el libanés-colombiano que una vez fue venezolano y ministro y nos pasó por la nariz el lápiz con el que no se cansó de sacar cuentas de tanto dinero porque supuestamente él solito trajo comida cuando la vaina estaba muy arrecha. Allá va el otro avión, con la italiana y los italianitos que una vez fue venezolana y vice ministra a disfrutar de la Dolce Vita y aquí quedamos con el rancho ardiendo.
-El avión…el avión…el avión.
Esos de allí salieron para Panamá. Allá se reunió un grupito para conversar sobre la vaina de las elecciones con la Premio Nobel de la Paz que desde hace rato dice que «pronto» vendrá a Venezuela después de entregarle el Premio al catire Trump que como demuestran los hechos también ejerce el tutelaje en ese grupo y ella regresará después de las tres fases impuestas. Ni antes, ni después. Oh my God!!!
-El avión…el avión… avión.
Ese que se ve chiquito desde aquí tiene tiempo que agarró vuelo. Va cargado con un señor avejentado conocido como Socialismo del Siglo XXI. Solo tiene poco más de 25 años. Ya ni lo nombran. Dejaron de acariciarlo. Los mimos se acabaron. Las miradas ahora apuntan hacia las barras y las estrellas del Tío Sam. Tanto nadar para morir en la orilla…perdón en el aire.
